HISTORIA

Img Las Reales Maestranzas de Caballería son sociedades ecuestres fundadas por caballeros particulares en el último tercio del siglo XVII, y transformadas durante el siglo XVIII, bajo la protección de la Corona, en instituciones públicas dedicadas a la formación hípica de los cuadros de oficiales de Caballería y al fomento de la cría caballar. A partir del advenimiento del sistema constitucional, hacia 1836, las cinco Reales Maestranzas supervivientes -otras diez se malograron- se transformaron en entidades ecuestres cortesanas, oficialmente reconocidas.

Con el fin de preservar esa tradición ecuestre española, y de dotar a los territorios septentrionales de la Península Ibérica -los antiguos reinos de Castilla y León- de una institución propia, la Maestranza de Caballería de Castilla se fundó en la ciudad de Segovia el 6 de enero de 1992, con el nombre original de Maestranza de Caballería de Segovia, bajo los auspicios y el amparo del Augusto Señor Conde de Barcelona (q.S.G.h.), el más egregio de los segovianos del siglo XX -quien Se dignó aceptar el nombramiento de Primer Maestrante-, y por iniciativa de los Marqueses del Arco y de La Floresta -este, cronista de armas de Castilla y León-, a la que enseguida se unieron numerosos caballeros de la Junta de Nobles Linajes de Segovia (fundada en 1304). Fue debidamente autorizada e inscrita por el Gobierno Civil de Segovia con fecha del 5 de marzo de 1992.

ImgLa Maestranza de Caballería de Castilla ha querido, desde sus mismos orígenes, reunir tanto a los miembros de la más acrisolada Nobleza histórica española (integrada exclusivamente, según el Tribunal Supremo en su Sentencia de 16 de febrero de 1988, por los Grandes de España, los Títulos del Reino, con sus hijos, junto a los caballeros y damas del Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid y de las cinco Reales Maestranzas de Caballería de Sevilla, Granada, Valencia, Ronda y Zaragoza), y de la Nobleza histórica europea, como a cuantos forman parte de la moderna aristocracia del mérito y del servicio al bien común y a la res publica, y así gozan de la Nobleza personal.

El reconocimiento oficial de la Maestranza de Caballería de Castilla ha tenido lugar el 19 de junio de 2016, cuando S.M. el Rey Don Felipe VI, a propuesta de la Junta de Castilla y León y con el informe favorable del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Se ha dignado concederle la Corbata de Honor de la Real Orden de Isabel la Católica en grado de Encomienda, que es la más alta distinción pública que puede otorgarse a una Corporación, institución o colectividad en el Reino de España -y que, por cierto, hasta ahora no había alcanzado ni una sola de las demás Órdenes y Corporaciones y nobiliarias y caballerescas del Reino de España-. Un altísimo honor que en adelante nos obliga aún más a seguir trabajando por los valores de la civilización occidental, y a hacer bueno el bello lema de la Orden: A la Lealtad acrisolada.

El emblema de la Maestranza de Caballería de Castilla consiste en un óvalo que muestra la Banda Real de Castilla, de oro sobre campo rojo, rodeado del lema Castilla, Castilla, Castilla (el grito de proclamación de los antiguos Reyes de Castilla y León), timbrado de la Corona Real de España, y bajo el óvalo la cruz de la Real Orden de Isabel la Católica. Las insignias de los caballeros maestrantes de la Maestranza de Caballería de Castilla consisten, como es de costumbre, en una venera y una placa. La venera se lleva al cuello, y pende de un trofeo militar dorado, y el conjunto de una cinta azul oscuro con ancha franja escarlata (en memoria del Real Cuerpo de Artillería, cuya cuna se halla en la ciudad de Segovia). Las damas maestrantes lucen esta insignia sobre el pecho, pendiente de lazo con dichos colores. La placa de los maestrantes es dorada y muestra el emblema corporativo sobre un rafagado en losanje, esmaltado de rojo carmesí.

ImgEl uniforme corporativo consiste en una guerrera de color azul marino, con los vivos de puños y cuello en rojo, y rematados de anchos galones de plata, como los son las presillas de las hombreras y los botones de plata (que muestran una inicial B bajo la Corona Real, en memoria del Augusto Señor Conde de Barcelona); sobre el antebrazo izquierdo, un escudo de distinción bordado en oro y seda, que memora la concesión a la Maestranza, por S.M. el Rey Don Felipe VI, de la Corbata de Honor de la Real Orden de Isabel la Católica. El pantalón, igualmente azul marino, lleva franja ancha roja, en homenaje a la Artillería española, cuya cuna se encuentra precisamente en la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Segovia. El viricú del sable es un cordón rojo con bellotas azules. Por tocado, un gorro isabelino azul y rojo con vivos y borla de plata -que en las grandes ocasiones, potestativamente, puede sustituirse por bicornio negro con galón de plata y escarapela roja española-.

Bajo el amparo de Nuestra Señora de la Fuencisla, Patrona de Segovia, se han cumplido los primeros veinticinco años de existencia de la Maestranza de Caballería de Castilla, durante los cuales ha venido dedicándose al fomento de las actividades hípicas en Segovia, y además reuniéndose regularmente en un solemne y grato encuentro anual de confraternización.